Érase una vez, un duendecillo que vivía en un bosque encantado, con ardillas y disnecitos no era uno solo eran muchos enanitos pero el era especial se llamaba Flip, no tenía amigos ni a nadie con quien jugar así se pasaba un día tras otro solo, dando vueltas por el bosque pero, lo k mas temía era que llegaba el día de su cumpleaños y no tenía a nadie a sí qué fue a buscar algunos enanitos que quisieran ser sus amiguitos, fue uno tras otro y tras otro nadie quería ser su amigo decían que era rico porque tenía una caseta y un trajecito tejido por él, y entonces dijo: me importan más tener amigos que tener un trajecito y una casita entonces cojio unas tijeras y se corto todo su traje y tiro abajo su casa estaba muy triste pero a la vez muy contento porque ya si iba a tener amigos y más para mañana que era su cumpleaños entonces fue corriendo a decirle a sus amigos que ya era como ellos. Allí estaban todos y le dijeron: y tu traje y el le dijo muy contento lo he tirado para que podais ser mis amigos ahora soy como vosotros, entonces los enanitos vieron el corazón que tenía y uno por uno lo ivan abrazando, les dijo: - Mañana celebro mi cumpleaños ¡ ESTAIS TODOS INVITADOS ! le dijo. Al día siguiente cuando se levanto se lavo la cara y se vistio quitó la rama del árbol y.......... vio a todos sus amigos esperandolo para darle su tarta y darle todos sus regalos, y desde ese día todos vivíeron felices para siempre.
FIN
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